“La Comunidad de Madrid pone en marcha el V Plan Director de Prevención de Riesgos Laborales”

Debemos ser capaces de aprovechar el liderazgo de la Comunidad de Madrid, que cuenta con un nutrido grupo de universidades y entidades dedicadas al I+D+i. para crear plataformas estables de investigación y de formación especializada en prevención.

Entrevista a
D. Ángel Jurado Segovia
Director General de Trabajo de la Comunidad de Madrid y Gerente del IRSST
Entrevistado por Emilio González. Área de Prevención de FREMAP

Coincidiendo con la firma del “V Plan Director de Prevención de Riesgos Laborales de la Comunidad de Madrid”, entrevistamos a Ángel Jurado Segovia, Director General de Trabajo y Gerente del IRSST. Esta Comunidad ha sido unas de las pioneras en el desarrollo de políticas consensuadas en materia de prevención de riesgos laborales. ¿Consideras que han incidido los planes directores precedentes sobre la siniestralidad laboral en la Comunidad de Madrid?

Es muy difícil medir el impacto de estas políticas públicas en la prevención de riesgos laborales. La reducción de la siniestralidad se debe fundamentalmente a los principales protagonistas: empresas, trabajadores; pero sí que es verdad el cambio de tendencia y la fuerte bajada de la siniestralidad coincide en el tiempo con la creación del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo (IRSST) y con la puesta en marcha de los planes directores de la Comunidad de Madrid, por lo cual uno tiene la intuición de que estas políticas han ayudado a consolidar el nuevo modelo de Prevención de Riesgos Laborales, que está plasmado en la Ley de 1995. Creemos que la puesta en marcha de estas políticas supuso un golpe de efecto adicional a la nueva normativa y ello habría tenido un impacto positivo en la reducción a la siniestralidad.

Centrándonos más en el “V Plan Director de la Comunidad de Madrid” ¿Qué novedades aporta este Quinto Plan Director con respecto a los anteriores?

Yo creo que teníamos que hacer el esfuerzo de afrontar los retos pendientes en materia de seguridad y salud en el trabajo ¿cuáles son? Más o menos, todos los que trabajamos en este ámbito los tenemos identificados. El problema es que muchas veces nos quedamos en la primera fase, que es anunciarlos y las soluciones que proponemos no dejan ser muy genéricas. En cambio, en este V Plan Director hemos intentado primero hacer un diagnóstico más profundo y en la metodología de trabajo hemos incluido diversos grupos de trabajo: uno interno en el IRSST con técnicos de las distintas áreas de especialización y otros grupos de trabajo con los agentes sociales. En todos estos grupos se ha realizado una labor de análisis. Se ha realizado un análisis DAFO, es decir, de debilidades, amenazas, fortalezas, y oportunidades del sistema preventivo. Este ejercicio ha servido para que luego los ejes del plan y los objetivos sean más ricos y más variados.

Obviamente, en diversos puntos hay continuidad con los planes anteriores, pues hay que seguir haciendo frente a los riesgos clásicos que todos conocemos y que siguen teniendo una especial incidencia. Pero con este V Plan intentamos promover también una prevención más moderna, que muchas veces implica fijar la atención no tanto en el “qué” sino en el “cómo”; esto es, en las herramientas que se utilizan para hacer prevención, en la manera de comunicar en materia preventiva, en la adquisición de competencias sociales aplicadas a la prevención, entre otras cuestiones.

Ángel, nos gustaría conocer ¿qué objetivos se persiguen en este plan, si se pueden concretar de alguna manera, o son objetivos más generales?

El plan gira básicamente en torno a 4 ejes directores: un primer eje promueve una prevención más práctica y adaptada a la realidad de las empresas; esto es, seguir contribuyendo a superar esa prevención generalista, formalista, e intentar hacerla más adaptada a las necesidades de cada empresa y de cada colectivo de trabajadores; para conseguir este objetivo, el asesoramiento que prestan los técnicos del IRSST será más integral y más individualizado; no se limitará a advertir sobre las deficiencias detectadas, sino que procurará también informar a la empresa sobre las soluciones que se pueden encontrar en el mercado y en el sistema marco institucional (innovaciones, formación, subvenciones, etc…).

También otro ámbito por el que pasa esa prevención más práctica es la mejora de la investigación de los daños a la salud. Por diferentes motivos, tendemos a centrarnos en los accidentes más graves, pero para hacer una prevención más práctica y adaptada a la nueva realidad hay que prestar también atención a otros daños, por ejemplo, a los accidentes sin baja, que a veces son muy importantes porque permiten anticipar un daño de mayor gravedad, como ocurre significativamente en materia de riesgos ergonómicos. Estos riesgos están muy presentes en el V Plan Director y creo que ello era necesario ante la morfología cambiante de los mismos, debido esencialmente a dos razones: el envejecimiento de la población y a la incorporación de nuevos equipos de trabajo, sobre todo relacionados con las nuevas tecnologías. Además, las estadísticas ponen de manifiesto una especial incidencia de estos riesgos.

Otra línea de actuación que queremos potenciar es la investigación de enfermedades profesionales. Vamos a destinar nuestros recursos priorizando la investigación de aquellas enfermedades que son de más difícil detención y prevención, relacionadas habitualmente con agentes biológicos, químicos y cancerígenos; también queremos hacer un mayor seguimiento de las patologías no traumáticas, que a menudo son una de las grandes olvidadas en materia de investigación de accidentes de trabajo.

Un segundo eje del V Plan Director tiene por objeto mejorar la generación y difusión de conocimientos en materia preventiva. En este sentido, debemos ser capaces de aprovechar el liderazgo de la Comunidad de Madrid, que cuenta con un nutrido grupo de universidades y entidades dedicadas al I+D+i. Por ello, pretendemos promover una mayor colaboración con las universidades, para crear plataformas estables de investigación y de formación especializada en prevención.

Por otra parte, consideramos que es importante una mayor adaptación de la formación preventiva a las necesidades de los distintos colectivos; por ejemplo, los técnicos de prevención tienen muy buena formación desde el punto de vista científico-técnico, pero no siempre tienen el suficiente conocimiento sobre el sistema institucional de la prevención; por ejemplo, sobre las diferentes responsabilidades que se pueden derivar por incumplimientos en materia preventiva. Una mayor formación en esta materia puede ayudar a los técnicos a prestar un asesoramiento más integral.

Otra de las necesidades que hemos detectado pasa por aprovechar en mayor medida las nuevas tecnologías para hacer difusión en materia preventiva, así como fomentar una mayor y mejor presencia de la prevención en los medios de comunicación. Se trata de que la prevención no sólo aparezca relacionada con la producción de un accidente mortal o grave, sino que difunda también la parte más positiva de la misma. Y esto también pasa por una mayor difusión de las buenas prácticas preventivas. Difundir las buenas prácticas es muy importante en materia prevención porque supone reconocer lo positivo y fomentar un efecto imitación.

Por su parte, el tercer eje del Plan Director tiene un componente bastante innovador. A través de este eje pretendemos fomentar la adquisición y ejercicio de competencias sociales (autoconfianza, autocontrol, motivación, empatía, etc.) aplicadas a la prevención entre todos los implicados en la prevención. Estas competencias deben estar orientadas a conseguir un clima laboral donde la seguridad y la salud se respire. Ello no solamente es bueno para la salud psicosocial sino que puede reducir la siniestralidad de todo tipo. Y ello hay que hacerlo implicando y adaptándose a los distintos colectivos: al técnico de prevención hay que ponerle a su disposición herramientas de comunicación dirigidas a que su asesoramiento sea motivador en la aplicación de medidas preventivas, Al directivo y al mando intermedio estas competencias sociales deben servirle para potenciar su liderazgo, implicándoles en mayor medida en la política preventiva de la organización. Y en general, si conseguimos un mayor ejercicio de ciertas competencias sociales estaremos trabajando sobre “el factor humano de los accidentes” y con ello fomentaremos comportamientos más seguros, pues los trabajadores tendrán completamente integrada la prevención en cualquier actuación que realicen en la empresa.

El cuarto y último eje del Plan Director pretende consolidar las políticas públicas en materia de seguridad y salud, promoviendo una mayor y mejor cooperación entre los diferentes actores implicados (administraciones públicas, trabajadores y empresarios, especialmente a través de sus organizaciones representativas, patronales y sindicatos) Queremos potenciar la colaboración entre administraciones realizando nuevas campañas de asesoramiento conjunto con la Inspección de Trabajo, combinando equilibradamente las funciones de asesoramiento y control de cumplimiento de la normativa.

En el ámbito de la Comunidad de Madrid, vamos a promover una mayor coordinación y colaboración con el resto de Consejerías, integrando la prevención en las políticas sectoriales. Por ejemplo, con la Consejería de Transportes, Vivienda e Infraestructuras promoveremos actuaciones conjuntas en las obras de conservación de carreteras, con la Consejería de Políticas Sociales y Familia, actuaciones conjuntas dirigidas a los trabajadores con discapacidad…

Por otra parte, también promoveremos una mayor coordinación con los agentes sociales. Al amparo de los sucesivos Planes Directores, los agentes sociales vienen realizando importantes actuaciones de información y sensibilización y el objetivo es conseguir una mayor complementariedad con las actuaciones del IRSST para logar un mayor impacto. Por ejemplo, hemos llegado al acuerdo de que parte de sus actuaciones presten especial atención a los riesgos relacionados con los trabajos en altura, que son todavía, a pesar de ser riesgos clásicos, generadores de una siniestralidad muy elevada.

En los Planes Directores anteriores, se daba mucha importancia a la cuestión de a qué sectores y colectivos se dirigen las actuaciones; en el V Plan dais una importancia muy amplia a ejes de actuación que van dirigidos a actuaciones concretas, ¿eso lo conjugáis con los sectores y los colectivos o quedan supeditados a planes de actuación que se establecerán posteriormente?

Aparte de los ejes directores, el Plan cuenta también con ejes trasversales, que son los que modulan las actuaciones de los ejes directores, focalizándolas en determinadas actividades, sectores y colectivos de trabajadores.

A diferencia de los Planes Directores anteriores, en éste no se han predefinido de antemano los sectores prioritarios, en tanto que dentro de un sector se incluyen a veces ramas de actividad muy heterogéneas con índices de incidencia de siniestralidad muy diferentes, por lo que hemos considerado más conveniente, desde el punto de vista técnico, ir realizando análisis de siniestralidad y a partir de ahí priorizar las actuaciones.

En todo caso, al concretar algunos de los objetivos de los ejes directores inevitablemente se está haciendo referencia a algunos sectores específicos; muchas actuaciones están dirigidas específicamente al sector de la construcción, que sigue siendo el sector con más altas cotas de siniestralidad; y también hay muchas actuaciones dirigidas al sector servicios, que es absolutamente predominante en la Comunidad de Madrid y está más expuesto a la morfología de los riesgos laborales, debido, por ejemplo, al impacto de las nuevas tecnologías.

En cuanto a los colectivos de los trabajadores considerados como de actuación prioritaria, sí que los hemos definido a priori en el Plan Director, puesto que el análisis de siniestralidad sigue poniendo de manifiesto que siguen siendo los jóvenes, los trabajadores de edad avanzada, las mujeres, los trabajadores con discapacidad y los extranjeros, los que presentan ciertas especialidades que deben ser atendidas desde el punto de vista preventivo.

Se ha desarrollado un plan que es muy completo y que seguramente va a provocar el éxito que se espera de él. En este plan y en la actuación general del ámbito de la Comunidad de Madrid en PRL ¿Consideras que las Mutuas deberían llevar a cabo alguna acción concreta para apoyar estas políticas?

Sí, a priori no parecen tener un papel de primer orden o protagonista en materia preventiva, pero lo cierto es que pueden tenerlo, contribuyendo a una prevención más moderna y adaptada a la realidad. Las mutuas no son las responsables de la prevención en las empresas, pero sí pueden jugar un papel importante a la hora de avanzar en la difusión de la cultura de preventiva, en la integración de la prevención en las empresas….. Por ejemplo, la labor que estáis haciendo en torno al “Bonus” es muy importante; primero porque cuando animáis a las empresas a solicitar el Bonus, no solo las estáis asesorando para obtener un incentivo económico, sino que les estáis abriendo la vía o les estáis mostrando el camino para integrar la prevención en la empresa. Es decir, el esfuerzo que se hace para conseguir el “Bonus” sirve para introducir, en buena medida, un cambio de mentalidad y hace que la política de prevención sea algo compartido por las diferentes estructuras y personas de la empresa.

También es muy importante la labor de difusión que las Mutuas hacen en torno al “Bonus”, con los diversos actos de reconocimiento que organizáis. El servicio de prevención le presta un servicio muy técnico a la empresa y le resulta más difícil destinar recursos a hacer difusión de cultura preventiva. En cambio las Mutuas, junto con las Administraciones y los agentes sociales, creo que están llamadas cumplir un papel fundamental en la difusión de buenas prácticas.

Además, en las Comunidades Autónomas, se están generalizando también incentivos económicos en materia de prevención y las Mutuas pueden realizar esa labor de apoyo a las empresas a la hora de obtener esos incentivos, sirviendo de canalización entre el apoyo institucional y la realidad laboral y empresarial.

Por último, otro ámbito en el que creo que la experiencia y compromiso de las Mutuas es fundamental es el relativo a las enfermedades profesionales. En esta materia hay que buscar un mayor diálogo entre la Administración sanitaria y de Seguridad Social, las Mutuas y los órganos públicos y privados en materia de prevención de riesgos laborales. Es importante que avancemos en ese terreno y así lo hemos reflejado en el V Plan Director.

Nosotros prácticamente con esta pregunta, cerramos la entrevista que teníamos prevista, y te reiteramos nuestro agradecimiento por tu colaboración y cercanía.

Por supuesto, si deseas añadir algo más puedes hacerlo.

Muchas gracias por la entrevista y por contar con el Instituto Regional para seguir promoviendo la cultura preventiva. Como he dicho durante la entrevista, creo que las Mutuas estáis haciendo una buena labor y que podéis seguir contribuyendo significativamente a la reducción de la siniestralidad.

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