“En la estrategia contra la siniestralidad vial, la respuesta penal debe ser la última”

“La educación vial es ahora más que nunca, sin demérito de las demás, la única estrategia segura para disminuir las tragedias, casi todas evitables, que tienen lugar en las vías públicas.”

Entrevista a:
D. Bartolomé Vargas Cabrera
Fiscal de Sala Coordinador de Seguridad Vial
Entrevistado por Emilio González. Área de Prevención de FREMAP

Sr. Vargas, le agradecemos especialmente que haya podido encontrar un hueco en su apretada agenda para responder a la entrevista de Práctica Preventiva.

Para presentar a D. Bartolomé Vargas, es suficiente con iniciar esta entrevista tal y como él mismo ha decidido:

“En primer lugar he de decir que desempeño mis tareas en el día a día con dos Fiscales Adscritos y con ellos dirijo una Red de Fiscales Delegados Autonómicos, Provinciales y de Área que son todos una referencia científica y jurídica en los territorios competenciales”.

 

Los accidentes de tráfico en España siguen aumentando en el año 2017, ¿cómo debería abordarse la evolución al alza de los accidentes de tráfico?

El repunte de la siniestralidad debe abordarse desde la perspectiva europea de medir las curvas de evolución en períodos plurianuales y en este sentido España se halla en un lugar privilegiado, el 5º o 6 º en el ranking europeo.

El aumento de víctimas a lo que debe llevar es a mayores esfuerzos; en este sentido, la aplicación eficaz y proporcionada de la ley administrativa y penal es condición indispensable, aunque no la única, para reducir la siniestralidad.


La siniestralidad vial es una preocupación general a la que desde distintos ámbitos se quiere poner freno, ¿considera que la justicia es suficientemente rápida y eficaz en materia de seguridad vial?

Los datos estadísticos globales ponen de relieve que en esta década se han incoado en torno a 1.000.000 de procedimientos por los delitos viales de peligro creados o reestructurados por la Reforma Penal, de los que han resultado más de 700.000 sentencias de condena, que constituyen en una aproximación bastante precisa un tercio del total de las dictadas por los Tribunales en toda clase de delitos en estos años.

Los procedimientos por delitos viales tramitados por juicio rápido constituyen la mitad del total, lo que traduce el esfuerzo de la gran mayoría de los Fiscales de la plantilla (2.500) ante los Juzgados de Guardia sobre la llamada delincuencia de tráfico. Cerca del 90% de las condenas se han dictado de conformidad.

Las anteriores cifras reflejan la celeridad y eficacia de la justicia penal de tráfico, con cumplimiento inmediato de la pena en la generalidad de los casos que incentiva los fines, no sólo de prevención especial, sino también general, de las medidas punitivas.

Podemos afirmar que han contribuido de modo decisivo a mejorar la conciencia vial de respeto a las normas y los valores de solidaridad que representan y por tanto a la seguridad vial en nuestro país. El objetivo es no tanto mejorar los preceptos penales, como todavía más, la eficacia de los vigentes para disminuir la impunidad.

 

¿La respuesta penal debe ser la estrategia a seguir en materia de Seguridad Vial o usted es más partidario de la educación?

En la estrategia contra la siniestralidad la respuesta penal debe ser la última. Es preciso el diseño de un estatuto jurídico del peatón y ciclista para su convivencia armónica en la ciudad, la mejora del estado de las vías, señalización, alumbrado, reducción de límites de velocidad y estado de los vehículos con el matiz de que el envejecimiento del parque móvil se debe a la crisis económica y traduce la desigualdad ante la seguridad de quien no tiene recursos para costeársela.

En definitiva, es precisa una estrategia global y científica ante las nuevas realidades. Pero también lo es la explicación de las razones de la norma tras la que subyacen todos los conocimientos sobre seguridad vial. Así podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que la educación vial es ahora más que nunca, sin demérito de las demás, la única estrategia segura para disminuir las tragedias, casi todas evitables, que tienen lugar en las vías públicas. Es sin duda la mejor prevención.

Pese a ello, en nuestro país es la que se ha quedado atrás. Se requiere una educación integral, permanente y acompasada a los tiempos de orden tecnológico, sanitario, en movilidad vial y en conducción ecológica y eficiente que incluya la percepción del riesgo y las ventajas del nuevo modelo de comportamiento. Debe iniciarse en la familia, continuar  en el colegio, llegar hasta la tercera edad y abarcar todas las facetas y actividades de la vida relacionadas con el uso de las vías públicas, no sólo por la vía de la prescripción o prohibición, sino por la del estímulo o incentivo, incorporando por ejemplo los cursos sobre el nuevo modelo de conducción a los Registros de Conductores.

No puede diseñarse una educación vial en los colegios, en la ley orgánica educativa, desconectada de la que se exige para obtener el permiso de conducir o renovarlo regulada en la ley de seguridad vial. Ni una ni otra, pueden ser ajenas a la perspectiva del vehículo en el trabajo regulada en la legislación laboral en cuanto a la prevención de riesgos laborales, ni a las necesarias reformas en la legislación sanitaria que potencie el papel de los médicos como transmisores de información y pautas.

 

La siniestralidad derivada del tráfico tiene una mayor repercusión mediática los fines de semana, por el eco que los medios de comunicación hacen de ella, pero a lo largo de la semana se produce un importante número de accidentes de trabajo por tráfico que no tienen tanta visibilidad, ¿qué se puede hacer desde las empresas para colaborar en la reducción de este tipo de accidentes?

Debe subrayarse la problemática de los llamados accidentes de tráfico laborales que ya estudiamos en la Memoria FGE de 2009 y que constituyen un porcentaje relevante del total, puede consultarse en la página web Fiscal.es. Por ello es necesaria una específica estrategia vial laboral que pasa por depurar los datos estadísticos y por una aplicación estricta de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales 31/1995 de 8 de noviembre, necesitada de desarrollos normativos en este punto. También por intensificar la formación, educación y gestión estratégica en la empresa desde la perspectiva de la seguridad vial.


La Fiscalía que usted coordina se ha distinguido por una importante labor de sensibilización que ha sabido combinar con la labor de persecución de los delitos relacionados con el tráfico, ¿qué puede aportar el 19 de noviembre, Día Mundial de las Víctimas de Accidentes de Tráfico a la labor sensibilizadora?

En las vísperas del día 19 debemos destacar el principio de centralidad de las víctimas y en concreto de las de accidentes de tráfico. Suelen ser fríos números de una estadística ascendente o decreciente. Nos confrontan a cada uno y a la sociedad con nuestra insolidaridad al volante y en los ámbitos educativos y preventivos, con nuestras complicidades culturales, con las faltas de compromiso ante la sangría evitable de las vías públicas. De ahí que el día 19 sea un buen momento para la reflexión y nuevos impulsos en todos los ámbitos, en particular en los laborales.

 

Le reiteramos nuestro agradecimiento por su colaboración con Práctica Preventiva.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s