“…En el entorno laboral es crucial evitar la transmisión para que no se desarrollen brotes. En las empresas cuya actividad suponga una exposición, tanto deliberada como no deliberada, a un agente biológico, se deberá contemplar este riesgo en la evaluación de riesgos, para poder implementar las correspondientes medidas preventivas…”
Artículo Técnico:
Dª. Isabel Rincón Mancheño. Dª. Dulce J. Mesa Siverio. Dª. M. Carmen Ortega Baranda
Equipo de Especialización de Agentes Biológicos. Área de Prevención de FREMAP-Mutua Colaboradora con la Seguridad Social, nº 61

¿Podemos contraer la viruela símica durante nuestra jornada laboral? ¿qué conocemos de esta enfermedad? ¿qué medidas preventivas se pueden aplicar en nuestro trabajo?
Son muchas las preguntas que nos podemos plantear ante un brote o una aparición repentina de una enfermedad infecciosa en un lugar específico y en un momento determinado. Por lo que es de especial relevancia que las organizaciones preventivas tomen cartas en el asunto e implanten medidas preventivas que garanticen una adecuada seguridad y salud entre el personal trabajador.
¿Qué es la mpox y cómo se puede transmitir esta enfermedad?
La mpox es una zoonosis viral causada por el virus de la viruela símica. Se trata de una enfermedad causada por un virus que se propaga principalmente a través del contacto estrecho entre personas. En algunos casos, la transmisión puede ocurrir también a través de objetos y superficies que haya tocado una persona infectada. Además, en los lugares donde hay animales salvajes portadores del virus, es posible que este se contagie a las personas que entren en contacto con ellos (1).

¿Qué se conoce sobre este virus?
El virus de la viruela del simio pertenece a la familia Poxviridae, subfamilia Chordopoxvirinae, y al género Orthopoxvirus. Es un virus de gran tamaño, entre 200 y 250 nanómetros (nm), que presenta una envuelta con túbulos superficiales característicos. Su genoma consiste en una molécula de ADN lineal de doble cadena.
Se trata de un agente biológico de grupo de riesgo 3.
De este virus hay dos linajes (grupos o clados) genéticamente distintos: el clado I que hasta ahora se encontraba en la zona de África central, y el clado II de la zona de África occidental. En el pasado se había informado que el clado I está asociado con síntomas clínicos más graves y una mayor mortalidad (de hasta el 3%) en comparación con el clado II. Estos linajes se subdividen además en subclados Ia y Ib, y IIa y IIb, respectivamente. La epidemia del 2022 fue causada por el clado IIb, menos grave. (2)
Según el “PROTOCOLO PARA LA DETECCIÓN PRECOZ Y MANEJO DE CASOS DE MPOX EN ESPAÑA” de 3 de septiembre de 2024 del Ministerio de Sanidad(15), La infección por MPXV suele ser una enfermedad autolimitada y la mayoría de las personas se recuperan en varias semanas. Sin embargo, en algunos casos puede producirse una enfermedad grave.
El período de incubación puede oscilar entre 5 y 21 días, aunque en series de casos estudiados tanto en España como en otros países, se ha estimado un promedio entre 7 y 10 días.
El intervalo de serie (tiempo entre el inicio de síntomas en el caso primario y en el secundario) es algo mayor que el periodo de incubación, ocho a nueve días, si bien algunos autores (3,4) apuntan a que en un porcentaje elevado de casos el intervalo de serie podría ser inferior, lo que indicaría la posibilidad de transmisión en el periodo presintomático. En este mismo sentido, un reciente estudio prospectivo, informa de la detección de ADN viral cuatro días antes de presentar síntomas en cinco de seis (83,3%) pacientes, confirmando asimismo la viabilidad del virus.(5)
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas comunes son erupciones cutáneas o lesiones mucosas que pueden durar de 2 a 4 semanas, acompañadas de fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, dolor de espalda, falta de energía e inflamación de los ganglios linfáticos.
Algunos pacientes presentan otros síntomas como conjuntivitis, queratitis o ulceración corneal. En casos raros se han reportado complicaciones respiratorias, que incluyen bronconeumonía, desórdenes de la coagulación, encefalitis y fallo multiorgánico. (6,7)

Las lesiones en la piel pueden atravesar varias etapas y presentarse en diferentes partes del cuerpo de forma uniforme y de manera secuencial a modo de máculas a pápulas, vesículas, luego una pústula, y después una pústula umbilicada. También se puede desarrollar una lesión ulcerada, y luego una costra.

Entre 1 y 5 días después de la aparición de la fiebre, se desarrollan lesiones que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, el sarpullido podría aparecer en áreas como las manos, los pies, el pecho, el rostro o la boca, y otras áreas como los genitales (pene, testículos, labios vaginales, vagina).

¿A quién afecta?

Figura generada a partir de información extraída del INSST (8)
¿Cuáles son las vías de entrada del virus a nuestro organismo?
Vía mucosa, y dérmica:
- La mpox se transmite de una persona a otra principalmente a través del contacto directo con la piel, boca con boca o entre la boca y la piel. Además, también se puede contagiar al respirar o hablar cara a cara con una persona infectada, a través de partículas infecciosas exhaladas por ella (9).
- El riesgo de transmisión persiste hasta que todas las lesiones se hayan cubierto de costras, las costras se hayan caído y se haya formado una nueva capa de piel debajo, y hasta que todas las lesiones de los ojos y del cuerpo (boca, garganta, ojos, vagina y ano) se hayan curado también, un proceso que, en total, suele durar de 2 a 4 semanas.
- Además, cuando una persona infectada toca prendas de vestir, ropa de cama, toallas, objetos, aparatos electrónicos y otras superficies, puede contaminarlas con el virus, y éste puede permanecer por algún tiempo en ellas, de modo que otra persona que toque esos objetos puede infectarse, sobre todo si tiene cortes o abrasiones o si se toca los ojos, la nariz, la boca u otras mucosas sin lavarse las manos previamente.
- Además, el virus se puede transmitir al feto durante el embarazo, durante o después del parto por contacto estrecho con la piel, o al lactante o el niño por contacto estrecho con un progenitor infectado.
Vía percutánea:
- A través de heridas punzantes en la asistencia de salud o en entornos comunitarios como los salones de tatuajes, por ejemplo.
Vía digestiva:
- Comer, beber o fumar tras haber tocado previamente algún material contaminado o haber estado en contacto con algún paciente infectado.
¿Qué medidas de protección colectiva se pueden aplicar?
Vacunación:
- La OMS ha recomendado tres vacunas contra la mpox. Recomienda actualmente las vacunas MVA-BN y LC16 y, cuando éstas no están disponibles, la vacuna OrthopoxVac (9).
- Las vacunas mencionadas ofrecen cierto nivel de protección contra la infección y los síntomas graves. Después de vacunarse, es importante seguir tomando precauciones para no contagiarse ni propagar la mpox, ya que la inmunidad tarda varias semanas en desarrollarse y puede no aparecer en algunas personas. Cuando se contrae la mpox después de haberse vacunado, la vacuna sigue protegiendo contra los síntomas graves y la hospitalización.

- La vacuna debe administrarse en los 4 días siguientes al contacto con alguien que tenga viruela símica (hasta 14 días después si no hay síntomas). (9)
Limpieza y desinfección de los locales:(8)
- Realizar procedimientos adecuados tanto de limpieza como de desinfección rutinaria en superficies del entorno del paciente que se tocan con mayor frecuencia y verificar que se realizan de la forma adecuada. Se deben evitar las actividades que puedan generar aerosoles procedentes de fómites (por ejemplo, uso de ventiladores portátiles, limpiar el polvo en seco, barrer…).
- Mantener los equipos y los útiles de trabajo en condiciones adecuadas de limpieza y desinfección. Para prevenir la transmisión por esta vía conviene limpiar y desinfectar las superficies y los objetos, así como lavarse las manos después de tocar superficies u objetos que puedan estar contaminados.
- Manipular con cuidado (p.ej. no sacudir enérgicamente) la ropa de cama, toallas, etc. De forma que impida la transferencia de microorganismos por vía aérea al ambiente.
Eliminar o reducir al mínimo el material cortante o punzante:
- Aplicar el protocolo para extraer muestras de las lesiones con un hisopo para pruebas diagnósticas y manejar sin riesgos los instrumentos punzantes, como las agujas.
- Utilizar instrumental cortante y punzante que esté provisto de dispositivos de bioseguridad.
- No reencapsular, ni manipular las agujas usadas (no separar con la mano, no doblar, ni romper).
- Eliminar agujas, hojas de bisturí y cualquier otro material cortante o punzante en los contenedores rígidos amarillos diseñados a tal fin, que deberán estar siempre disponibles.
Inactivación física
- Los Orthopoxvirus se inactivan por el calor (autoclavado o incineración) (10)
Buenas prácticas de higiene:
- Lavado riguroso de manos con agua y jabón al comenzar y finalizar la jornada laboral, antes y después de quitarse los guantes y tras el contacto con pacientes infectados o materiales contaminados.
- También se pueden utilizar los dispensadores provistos de soluciones hidro alcohólicas si las manos no están visiblemente sucias.
- Evitar el contacto mano/guante contaminado-ojo.
- Retirar los guantes inmediatamente después de su uso y de entrar en contacto con otro paciente. Realizar la correspondiente higiene de manos posterior.
- No comer ni beber en zonas no habilitadas para ello.
- Evitar la exposición de heridas abiertas, cubriéndolas con apósitos estériles e impermeables. Todas las mordeduras y arañazos deben ser inmediatamente lavados con agua y jabón durante al menos 15-20 minutos. En caso de salpicaduras o exposición de los ojos y las mucosas, lavarlas vigorosamente con suero salino estéril o agua.
En relación con el trabajo con los pacientes:
- Proporcionar medios e instruir a los pacientes para que se cubran su boca y nariz al toser o estornudar, que utilicen pañuelos de papel para sonarse y recoger sus secreciones, eliminándolos inmediatamente al cubo de residuos.
- Ofrecer una mascarilla quirúrgica a las personas con síntomas de infección respiratoria.
- Mantener una distancia prudencial entre pacientes.
- Proporcionar medios e instruir a los pacientes para que realicen la higiene de manos tras el contacto con sus secreciones respiratorias.
- Realizar el seguimiento médico del personal trabajador potencialmente expuesto y tras exposiciones accidentales (mordeduras, arañazos o contacto mucoso).
- Monitoreo de Síntomas: Implementar un sistema de vigilancia para detectar rápidamente cualquier caso sospechoso y actuar de manera oportuna.
- Los trabajadores contagiados deben permanecer aislados hasta que todas las lesiones hayan desaparecido.
Capacitación y concienciación:
- Es fundamental que todo el personal sanitario esté informado sobre la viruela del mono, sus síntomas, modos de transmisión y medidas de prevención. Realizar sesiones de capacitación puede ayudar a mantener a todo el personal actualizado.
Comunicación abierta:
- Fomentar un ambiente donde el personal trabajador se sienta cómodo reportando síntomas o posibles exposiciones es clave para la prevención.
¿Qué medidas de protección individual se han de aplicar?
El personal trabajador debe aplicar medidas de prevención y control de infecciones para protegerse al cuidar a los pacientes con mpox o al estar en un posible contacto con personal posiblemente infectado con el virus, lo que incluye usar un equipo de protección personal adecuado.
En hospitales y centros sanitarios se deben adoptar las precauciones estándar y de contacto, y por principio de precaución, se recomienda incluir las de transmisión aérea. (6,11)
En la siguiente tabla se resumen los diferentes equipos de protección individual que se han de tener en consideración. (11)

Para visualizar el ejemplo de marcado de guantes clica aquí

¿Qué medidas se han de seguir si se trabaja en el laboratorio?
Los principales riesgos son la ingestión, inoculación, la exposición de las mucosas a gotas o aerosoles, o el contacto con fluidos o tejidos infecciosos. También mordeduras de primates no humanos o roedores infectados.
Las muestras más peligrosas son fómites, costras, fluidos de las vesículas, tejidos animales, humanos infectados, excreciones o secreciones respiratorias o cultivos infectados.
Se requieren las prácticas y la contención de un nivel de bioseguridad 3 para trabajar con animales infectados de forma experimental o natural, cultivos o materiales infectados. (8) Según el “PROTOCOLO PARA LA DETECCIÓN PRECOZ Y MANEJO DE CASOS DE MPOX EN ESPAÑA” de 3 de septiembre de 2024 del Ministerio de Sanidad(15), el MPXV se clasifica como agente de clase 3 y el diagnóstico se puede realizar en laboratorios con nivel de bioseguridad BSL2 utilizando precauciones más estrictas de tipo 3.
Es probable que casi cualquier manipulación de líquidos o polvos secos genere aerosoles y gotitas; ciertas operaciones como pipetear, mezclar, agitar, moler, filtrar, sonicar, flamear y centrifugar tienen un alto potencial para la producción de aerosoles. De estas, el pipeteo puede ser el la más importante, por lo que el personal trabajador deberá prestar especial atención en esta tarea.
Es relevante además evitar o reducir al mínimo el empleo de material cortante o punzante. Se debe trabajar dentro de una cabina de seguridad biológica cuando se realicen actividades con material infeccioso o para realizar necropsias de animales. Es preciso seguir unas correctas prácticas de higiene: lavado de manos, uso de EPI y ropa de trabajo o de protección; así como segregar y eliminar de forma adecuada los residuos. (12,13)
CONCLUSIÓN:
El brote mundial de viruela símica fue declarado emergencia de salud pública de importancia internacional el 23 de julio de 2022. También en agosto de 2024 El Director General de la OMS declaró la emergencia de salud pública de importancia internacional por el brote de viruela símica (mpox).
La vigilancia, el diagnóstico, la comunicación de riesgos y la participación de la comunidad son fundamentales para detener el brote y eliminar la transmisión de persona a persona en todos los contextos (14).
Aunque existe la posibilidad de que se detecten casos importados de mpox por clado I en España, las medidas ya establecidas e implementadas tras el brote internacional de 2022 ayudarían a limitar la transmisión en nuestro país. Es por tanto fundamental mantener altas capacidades de detección de casos e implementar medidas de salud pública de forma precoz (p.ej. rastreo de contactos), así como reforzar la vigilancia para detectar cualquier cambio que requiera ajustar las recomendaciones, continuar promocionando la vacunación en los grupos de población en los que se recomienda y continuar evaluando el riesgo para la población española.
En el entorno laboral es crucial evitar la transmisión para que no se desarrollen brotes. En las empresas cuya actividad suponga una exposición tanto deliberada como no deliberada a un agente biológico, se deberá contemplar este riesgo en la evaluación de riesgos, para poder implementar las correspondientes medidas preventivas, desarrollando protocolos y procedimientos de actuación específicos. Es por ello que debe existir una integración de las medidas preventivas en todos los niveles jerárquicos (desde la dirección pasando por los representantes de los trabajadores, mandos intermedios, personal trabajador) de las empresas como en todas las actividades de las mismas con el fin de lograr prevenir no solo frente a este riesgo biológico sino al conjunto de riesgos a los que puedan estar expuestos el personal trabajador.
En definitiva, es fundamental que las empresas implementen medidas de prevención, como promover la higiene adecuada, el uso de mascarillas en situaciones de riesgo y el distanciamiento social cuando sea necesario. Además, es recomendable que los empleadores mantengan a los empleados informados sobre los síntomas de la enfermedad y los animen a reportar cualquier síntoma inusual. La comunicación abierta y el apoyo a la salud mental también son clave para manejar cualquier preocupación que pueda surgir en el lugar de trabajo.
BIBLIOGRAFÍA:
[1] https://www.who.int/news/item/28-11-2022-who-recommends-new-name-for-monkeypox-disease
[4] T. Ward, R. Christie, R.S. Paton, F. Cumming, C.E. Overton.
Transmission dynamics of monkeypox in the United Kingdom: contact tracing study.
http://dx.doi.org/10.1136/bmj-2022-073153 | Medline
[5] I. Brosius, C. Van Dijck, J. Coppens, L. Vandenhove, E. Bangwen, F. Vanroye, et al.
https://doi.org/10.1101/2022.11.23.22282505
[8] https://www.insst.es/agentes-biologicos-basebio/virus/virus-viruela-de-los-simios
[9] https://www.who.int/es/news-room/questions-and-answers/item/mpox
[10] The Center for Food Security & Public Health. Iowa State University. Monkeypox. 2020.
[11] Servicio Riojano de Salud. Precauciones de aislamiento en centros sanitarios. 2008.
[14] Organización Mundial de la Salud (OMS). Viruela símica. 2022.
[15]“Protocolo para la detección precoz y manejo de casos de mpox en España”
