“25 años de historia que son 25 años de experiencia para el futuro”

“…necesidad de crear un sistema de información sanitaria en salud laboral, con el fin de conocer el estado de salud de la población trabajadora, para poder aumentar su nivel de salud a través de la mejora de las condiciones de trabajo…”
Entrevista a:
D. Alberto Alonso Martín
Director General de OSALAN-Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales
Entrevistado por Emilio González. Área de Prevención de FREMAP

Aún es reciente la conmemoración del 25 aniversario de OSALAN, este instituto ha sido y es un referente para todos los que nos dedicamos a la prevención de riesgos laborales en España, siendo también referente a nivel internacional. Hoy visitamos la sede de OSALAN en Barakaldo para conocer a través de su actual director D. Alberto Alonso Martín algo más de su historia y del futuro de este organismo.

Para quien no ha tenido la oportunidad de conocerle, ¿podría comentarnos brevemente la trayectoria que le ha traído a ocupar esta Dirección?

Alberto Alonso, es nombrado Director General a raíz de la propuesta que le realizan la Consejera y el Viceconsejero para asumir dicho cargo en OSALAN en la undécima legislatura. Según nos indica, su aceptación fue inmediata, de hecho, la trayectoria profesional del Director ha estado plenamente ligada a la prevención de riesgos. Tras su formación universitaria en el ámbito de las letras, pasó al ámbito de la empresa en el que se ha distinguido por su representación sindical en la sección sindical de UGT en Michelin, lo que le ha permitido desarrollar diversas actividades en el ámbito supranacional, habiendo representado a los trabajadores españoles en los comités europeos e internacionales sectoriales. Todo ello le ha proporcionado una sensibilidad especial sobre todo lo relacionado con la salud de las personas trabajadoras.

 

En 1993, cuando se creó OSALAN, se registraban en torno a los 42.000 accidentes de trabajo en Euskadi, en la actualidad el índice de incidencia se ha reducido a la mitad prácticamente. Cuando se sitúa una entidad como esta en el camino del éxito, ¿aún se plantean que quedan cosas por hacer?

Como has indicado, este Instituto fue creado con anterioridad a la aprobación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995. Me parece importante resaltar este hecho, pues es indicativo de la sensibilidad que hemos tenido en Euskadi por estos temas más allá de las consideraciones puramente legales.

Llegar a cumplir los 25 años habiéndonos convertido en un referente es un logro, y la verdad es que la mejor forma de agradecer el esfuerzo realizado a todas las personas que se han involucrado para conseguirlo -desde las y los trabajadores de OSALAN, que son los auténticos artífices de este éxito, a todas las personas que desde las distintas organizaciones patronales, sindicales, asociaciones y administraciones que tanto han ayudado-, es continuar marcándonos metas que nos ayuden a seguir aportando beneficios a las personas que trabajan en Euskadi y a la sociedad vasca en general, que ha mostrado a lo largo de estos años una madurez y sensibilidad por estos temas que es encomiable.

Entre las cosas que quedan por hacer, la primera que deberíamos plantearnos es una profunda reflexión sobre la Ley creación de OSALAN que ya va quedando, en algunos aspectos, desajustada de la realidad empresarial y de condiciones de trabajo actuales. No en vano, han pasado 25 años y en el mundo del trabajo es mucho tiempo y aunque es cierto que en muchas cuestiones hemos ido avanzando a lo largo del tiempo en otras tendríamos que revisar si hemos hecho lo suficiente.

La cada vez mayor integración de la mujer en el mercado de trabajo, la irrupción de las nuevas tecnologías, las nuevas formas de organización y gestión del trabajo, son aspectos esenciales que deben ser contemplados y en cuyo conocimiento habría que profundizar para acometer los retos que se presentan en la salvaguarda de la salud y seguridad de las personas que trabajan.

Hemos superado “el golpe de la ola” –la ola entendida como el accidente más clásico-, ese movimiento que nos llevaba hace años a hablar de accidentes de trabajo mortales en los que fallecían en un solo accidente 14 trabajadores, como ocurrió en la mina asturiana San Nicolás en 1995, por ejemplo, o cuatro trabajadores que caían de un andamio., Pero claro, cuando se retira la ola quedan los restos del naufragio, y con ello me refiero a los riesgos psicosociales, los provocados por agentes o sustancias cancerígenas como formaldehídos, las nanopartículas, los efectos que sobre la salud tienen las plataformas laborales basadas en la digitalización de la relación laboral…

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Algo que llama la atención mucho es la reducción a la mitad del índice de incidencia de los accidentes de trabajo en estos 25 años, esto es sencillo de decir, ¿cómo se ha hecho?

Pues mira, en esto te voy a responder como “hombre de letras”: no es algo que se pueda medir o que tenga una explicación empírica, se trata de una cuestión de sensibilización de la sociedad, de la clase trabajadora y de los empresarios.

Es una cuestión cultural que tiene que ir calando poco en las personas. Los guipuzcoanos solemos decir que el agua de la tormenta se la lleva el río, no vale para mucho, la que realmente enriquece es la lluvia fina, el txirimiri, la que cala, que entra en la tierra. En este tiempo, hemos tenido mucho txirimiri, y muy probablemente algo ha tenido que ver OSALAN. También el empresariado ha ido cumpliendo su papel en este sentido –sin entrar en sus motivaciones- y es importante reconocérselo, al igual que la importante cultura sindical que hay en Euskadi, quizá mayor que en otras zonas menos industrializadas, ha contribuido en buena medida y por supuesto, la concienciación social.

A todo ello hay que unirle la intensiva actividad que se ha desarrollado desde este organismo para ayudar a visibilizar la realidad de los accidentes de trabajo y sus consecuencias, al igual que lo hace “Tráfico”, pues es una herramienta más que ayuda a la sensibilización social.

Alberto, tú provienes del mundo de la empresa, siempre en tu actividad sindical has estado a pie de máquina, ¿consideras que los empresarios han apostado por este cambio?

En los últimos 20 años, que yo los he vivido como trabajador y muy vigilante de estas cuestiones dentro de la empresa, y desde distintas instituciones, puedo decirte que he observado que tenemos unos empresarios que no se dedican a la especulación, no se montan empresas hoy para dar un pelotazo y que desaparezcan mañana. Aquí la cultura es diferente, todos somos conscientes de que si compras una acción compras un trozo de empresa, de una empresa que se crea para desarrollarse y mantenerse, con el ánimo de crecer, y con respeto hacia los trabajadores. Desde el ámbito de la empresa se es consciente de que es más rentable la inversión en salud y en seguridad, de manera que tenemos muchas empresas que están por encima del cumplimiento meramente formal de la Ley.

La idea de la responsabilidad social empresarial está muy extendida en el tejido empresarial vasco, puedo decirte que han comprendido que no hay mejor responsabilidad social que cuidar de tus trabajadores y trabajadoras. Las empresas no dejan de ser una parte de la sociedad y han cambiado como ella.

OSALAN es el instituto autonómico pionero en la inversión en la formación de los “delegados de prevención” ¿qué aporta a la prevención esta formación?

Desde este organismo se destina una subvención de 300.000 € a la formación de delegadas/os de prevención, que no se dirige exclusivamente a sindicatos, también participan otros centros de formación, academias…

Este es el resultado de un acuerdo interprofesional de 1997, donde los cuatro sindicatos más representativos de Euskadi y la patronal llegan a la conclusión de que tienen que realizar esta formación. A partir del acuerdo, se ponen los medios económicos y de gestión y control de la formación, pasando por la certificación de la misma, así como por la edición de los materiales de apoyo necesarios para su impartición.

La aportación de los delegados de prevención es esencial y forma parte de esa cultura que se extiende en la empresa para hacerla más segura. Por ello, su formación es básica para apoyar a la empresa en la consecución de unas condiciones de trabajo lo más seguras posible.

Esta formación también es básica para que estos representantes de los trabajadores puedan asumir con responsabilidad su cometido. Por ello se les enseña una parte técnica para que aprendan a ver y detectar el riesgo, además de una formación normativa, para que aprendan los cauces que se deben utilizar para que no dejen de ponerse en práctica las medidas preventivas necesarias ante los riesgos detectados.

Por último, indicarte que la actual Mesa de Diálogo Social, entre otras cuestiones, está trabajando en una nueva acción encaminada al reciclaje de los conocimientos de las y los delegados, por considerar que una formación recibida hace x años no vale para siempre, y mucho menos cuando, como hemos visto, la normativa y la tipología de los riesgos también son cambiantes.

Muy relacionado con lo que he comentado está la tarea investigadora de OSALAN, que como ya conocéis es un instituto y esto implica que debe generar conocimiento. Por ello también facilita la formación del área de salud y, para ello, tenemos que investigar, lo que nos obliga a tener una dotación presupuestaria específica.

Nuestro laboratorio son las empresas y esto nos permite realizar trabajos muy potentes, en muchas ocasiones, con acciones conjuntas con otras Comunidades Autónomas.

Las dos líneas prioritarias sobre las que vamos a trabajar los próximos años son: el trabajo en plataformas digitales y el envejecimiento y la gestión de la edad de la población trabajadora desde la juventud. Para ello, vamos a trabajar con diversas entidades nacionales e internacionales, pues necesitamos aglutinar el máximo de conocimiento para obtener el mejor resultado posible.

 

Recientemente ha sido publicada la Resolución de seguridad social que desarrolla la actividad preventiva de las Mutuas colaboradoras con la Seguridad Social, ¿considera que se conoce suficientemente, incluso por las instituciones implicadas en la prevención, la labor a realizar por las mutuas en este ámbito, y qué opina de la misma?

A nosotros nos inquieta la imagen que las mutuas tienen en la sociedad, pues hacen su contribución, tienen su función y, sin embargo, a veces se le pone en entredicho. También es cierto que cada vez se van abriendo más al exterior y van rompiendo la imagen tan cerrada que les ha acompañado.

Vemos necesario que las energías de los distintos actores en el ámbito de la prevención se coordinen y sigan una dirección concreta para ser lo más eficientes posible en la actividad que se desarrolla desde cada organismo implicado.

Consideramos muy importante aunar esfuerzos en el desarrollo de la Estrategia Vasca de Seguridad y Salud que es un compromiso con la sociedad en el que todas las partes que pueden aportar en su consecución son bienvenidas y, por supuesto, las mutuas también.

Euskadi es uno de los referentes en la vigilancia de la salud, sus trabajos epidemiológicos son punteros, hemos conocido que están realizando una actividad a la que denominan “conjunto mínimo de datos”, ¿qué es y que aportará en un futuro próximo?

El conjunto mínimo de datos (CMD) nace de la necesidad de crear un sistema de información sanitaria en salud laboral, con el fin de conocer el estado de salud de la población trabajadora, para poder aumentar su nivel de salud a través de la mejora de las condiciones de trabajo.

Este “conjunto mínimo de datos” se refiere a los datos que los servicios de prevención deben remitir a las administraciones sanitarias.

Los objetivos que se persiguen son:

  • Mejorar el conocimiento de la incidencia de los problemas de salud derivados del trabajo en la población activa de la Comunidad Autónoma de Euskadi (CAE).
  • Conocer la distribución de los principales factores y agentes de riesgo laborales en la población trabajadora de la CAE.
  • Evaluar la tendencia y evolución en la exposición y efectos en la salud derivados del trabajo.
  • Detectar agregados de casos o situaciones de alerta que requieran intervención inmediata.
  • Facilitar a los Servicios de Prevención las tareas de vigilancia epidemiológica y planificación preventiva.
  • Elaboración de estadísticas y de indicadores de seguridad y salud laborales de la CAE.

Para alcanzar estos objetivos se realizarán las siguientes actividades:

  • Recogida anual de la información,
  • análisis de la información e interpretación,
  • difusión de sus resultados y
  • definición de planes y programas de salud laboral.

 

Le agradecemos su colaboración con Práctica Preventiva.

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